Cómo escribir un guion para una obra de teatro
Tienes una idea para un guion de obra de teatro, tal vez una muy buena. Quieres expandirla hasta convertirla en una trama cómica o dramática, pero ¿cómo? Aunque es posible que quieras abocarte de lleno a la escritura, tu obra de teatro será mucho más sólida si dedicas mucho tiempo a planificar tu historia antes de empezar tu primer borrador. Una vez que hayas hecho una lluvia de ideas para tu historia y un boceto de tu estructura, escribir la obra de teatro parecerá una tarea mucho menos abrumadora.
- 1Decide la clase de historia que quieres contar. Aunque cada historia es diferente, la mayoría de obras de teatro se dividen en categorías que ayudan al público a comprender cómo interpretar las relaciones y eventos que ven. Piensa en los personajes que quieres escribir y luego considera cómo quieres que se desarrollen sus historias.[1]
- ¿Tendrán que resolver un misterio?
- ¿Pasarán por una serie de eventos difíciles a fin de lograr un crecimiento personal?
- ¿Madurarán haciendo una transición de una inocencia infantil a una experiencia sofisticada?
- ¿Se embarcarán en un viaje, como la peligrosa travesía de Odiseo en La Odisea?[2]
- ¿Llevarán el orden al caos?
- ¿Superarán una serie de obstáculos para lograr un objetivo?2
- 2Haz una lluvia de ideas de las partes básicas de tu arco narrativo.[3] El arco narrativo es la progresión de la obra a través del principio, el medio y el final. Los términos técnicos para estas tres partes son exposición, tensión dramática creciente y resolución, y siempre vienen en ese orden. Independientemente de cuán larga sea tu obra o cuántos actos tenga, una buena obra de teatro desarrollará las tres piezas de este rompecabezas. Toma notas sobre cómo quieres darle cuerpo a cada una de ellas antes de sentarte a escribir tu obra.
- 3Decide lo que tiene que incluirse en la exposición. La exposición da comienzo a la obra proporcionando la información básica que se necesita para seguir la historia: ¿cuándo y dónde se lleva a cabo esta historia? ¿Quién es el personaje principal? ¿Quiénes son los personajes secundarios, incluyendo el antagonista (la persona que presenta el conflicto central para el personaje principal), si lo tienes? ¿Cuál es el conflicto central que estos personajes enfrentarán? ¿Cuál es el clima de esta obra (comedia, drama romántico, tragedia)?
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Haz la transición de la exposición a la tensión dramática creciente. En la tensión dramática creciente, los eventos se desarrollan de una forma que hace que las circunstancias sean más difíciles para los personajes. El conflicto central se esclarece a medida que los eventos elevan más y más la tensión del público. Este conflicto puede ser con otro personaje (el antagonista), con una condición externa (la guerra, la pobreza, la separación de un ser querido) o consigo mismo (tener que superar sus propias inseguridades, por ejemplo). La tensión dramática creciente culmina en el clímax de la historia; el momento de más alta tensión, cuando el conflicto llega a un punto crítico.[4]
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Decide cómo se resolverá el conflicto. La resolución libera la tensión del conflicto culminante para terminar el arco narrativo. Puede tener un final feliz, en donde el personaje principal obtiene lo que quiere; un final trágico, en donde el público aprende algo del fracaso del personaje principal; o un desenlace, en el que todas las preguntas se responden.


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